viernes, 16 de mayo de 2008

Entre flores y piedras

A veces ocultar algo es simplemente escondernos de nosotros mismos, de nuestra propia conciencia que siempre se acaba colgando de alguna estrella en noches de ojos abiertos. Parece que las piedras que el camino me regala, acaban siendo eso, piedras que no dejo que se conviertan en flores. El miedo a veces nos deja inmóviles, quietos, ausentes, con una línea curva hacia abajo en lugar de una sonrisa. Quiero colgar la mochila de tus palabras en la percha del olvido. Quiero respirar tu sonrisa junto al olor de la oportunidad. Quiero brindar con mariposas y apurar el último trago de tu esencia. Quiero que la posibilidad sea un rayo de luz en el caos de nuestra impaciencia. Las lecciones son regalos que a veces no desenvolvemos por miedo a romper el papel. Este tipo de vida que nos quieren vender nos hace inconformistas, egoístas...siempre queriendo más cuando ni siquiera hemos exprimido bien el zumo de naranja del desayuno. Hay tantas y tantas personas en el mundo que preferimos jugar a la oca antes que darlo todo en el último set de un partido de tenis. Quizá a mi siempre me gustó la perfección, el trabajo duro, un buen vino que necesite su maduración y su tiempo. Tiempo. Parece que a todos nos falta tiempo cuando ni siquiera aprovechamos los años vividos para aprender a valorar lo que merece o no la pena. Muerde un trozo de mi piel, saboreala con paciencia, anota en tus alas los matices que desprendo, y trágala....pero hazlo sólo cuando sientas que es mi esencia la que sabe a miel al ponerla en contacto con la tuya.


3 comentarios:

bahhia dijo...

Me identifico enormemente con lo que dices, pero sabes, he decidido jugar cada set, con toda la pasión de la que sea capaz, sin miedo, bueno, a veces lo tengo, pero estoy intentando y consiguiendo que el miedo no me paralice y me siento mucho más feliz, sobre todo, dando todo lo que hay en mí.

bss.

S-pacios dijo...

Lindo post... son pocas las personas que son constantes con lo que quiere y siente... saludos

@ngelito dijo...

Hola, pasaba por aquí y a leer esta bella reflexión, he decidido dejar mi huella aquí.
Pienso igual que tú, siempre vamos con prisas y pensando que nos falta tiempo para hacer lo que queremos, estamos influidos por una sociedad consumista y que nos quiere inculcar una serie de patrones a seguir. Con todo esto, nos olvidamos de nosotros mismos, de sentir y de vivir, de disfrutar con las pequeñas cosas, leer en un parque en un día soledad, disfrutar viendo caer la lluvia desde la ventana de tu casa, mantener una conversación agradable con los amigos y familiares, degustar un buen plato de comida tranquilamente sin prisas saboreando cada instante. Todo eso y mucho más.

A veces hay que ir contracorriente para darse cuenta de que no vamos por buen camino y escoger el camino adecuado a lo que deseas hacer con tu vida sin dejarte influir por lo que todo el mundo hace.

Un saludo y enhorabuena por esta reflexión, escribes muy bien.

:-)